Con la inflación en 4,1% en los últimos 12 meses, según el boletín del INE de septiembre recogido por BioBioChile, muchos negocios ya decidieron que en enero suben precios. La pregunta que sigue es más incómoda: cómo decírselo a los clientes.
El consejo de siempre es explicar que subieron los costos. Suena razonable, pero el estudio de campo más completo que existe sobre el tema, publicado este año en el Journal of Marketing, encontró que esa explicación retuvo a los clientes igual que no dar ninguna.
Eso no significa que el mensaje no importe. Significa que importa menos el argumento y más todo lo demás: cuándo avisas, a quién avisas primero, qué respetas de lo que ya estaba acordado y qué tan satisfecho estaba el cliente antes del alza.
Lo que dice la evidencia sobre explicar un alza
Hay tres investigaciones que conviene conocer, porque cada una corrige a la anterior.
Estudio | Cómo se hizo | Qué encontró |
|---|---|---|
Kahneman, Knetsch y Thaler (1986) | Encuestas telefónicas en Toronto y Vancouver | La mayoría acepta un alza que traspasa costos, pero rechaza una que aprovecha un aumento de demanda |
Homburg, Hoyer y Koschate (2005) | Tres experimentos con escenarios de restaurante y estudiantes en Alemania | Los clientes satisfechos reaccionan menos al alza y, si no se les da un motivo, suponen uno justo |
Damavandi, Antia y Kopalle (2026) | Experimento de campo con 1.626 clientes reales de una empresa de almacenaje en Canadá | Explicar por costos o por calidad no redujo las cancelaciones frente a no explicar; explicar por mercado sí |
Lo que la gente dice que es justo
En el estudio clásico de Kahneman, Knetsch y Thaler, 75% de los encuestados consideró aceptable que un arrendador subiera el arriendo para cubrir un aumento de sus costos. En cambio, 82% consideró injusto que una ferretería subiera el precio de las palas de nieve la mañana después de una tormenta.
Los autores lo explican como un "doble derecho": el cliente siente que tiene derecho a las condiciones de siempre, y acepta que el negocio proteja su utilidad, pero no que la aumente aprovechándose de él.
Lo que pasa cuando el alza es real
El experimento de Homburg, Hoyer y Koschate agregó un matiz: la satisfacción previa amortigua la reacción. Los clientes satisfechos castigaron menos el alza y, cuando no se les dio un motivo, tendieron a suponer uno justo. Los propios autores advierten que trabajaron con estudiantes y escenarios hipotéticos.
El estudio de Damavandi, Antia y Kopalle fue el primero en probarlo con clientes reales y alzas reales. Durante diez meses, una empresa canadiense de bodegas de almacenaje subió precios en 5% o 15% con distintos mensajes. Según la Universidad de Tennessee, donde trabaja la autora principal, la justificación "de mercado" (más demanda o menos alternativas) redujo las cancelaciones en 29,5% frente a no dar explicación. Las justificaciones por costos y por calidad rindieron, en promedio, igual que el silencio.
Los autores lo atribuyen a los costos de cambio: el mensaje de mercado le recordaba al cliente que irse no era tan fácil.
Qué significa esto para un negocio con reservas
Ninguno de estos estudios se hizo con peluquerías, consultas o centros de estética, ni con clientes chilenos. Hay que leerlos con esa distancia. Con esa salvedad, el patrón común sugiere tres cosas:
- La explicación no hace el trabajo sola. Una frase honesta basta. Un párrafo largo sobre tus costos no retiene más y puede sonar a disculpa.
- Lo que retiene es lo que el cliente perdería al irse. En un negocio de servicios, eso rara vez es una bodega: es la profesional que conoce su pelo, su historial o su tratamiento, el horario que le acomoda y la facilidad para reservar. Recordarle eso, sin presión, es más útil que justificar el porcentaje.
- Lo que haces antes del alza pesa más que el aviso. Un cliente satisfecho tolera mejor un ajuste. Uno que ya venía molesto usará el alza como razón para irse.
Antes de avisar: lo que la ley no te deja cambiar
Subir precios es una decisión libre del negocio. Pero la Ley 19.496 de protección de los derechos de los consumidores pone límites a cómo se aplica ese cambio a clientes que ya habían reservado o pagado.
Las reservas ya confirmadas
El artículo 12 de la Ley 19.496 obliga a todo proveedor a respetar los términos, condiciones y modalidades conforme a los cuales ofreció o convino el servicio.
En términos prácticos, si una clienta reservó en diciembre una coloración para el 10 de enero y el precio que vio al reservar era el antiguo, lo más prudente es cobrarle ese precio. Cobrarle el nuevo en caja es exactamente el tipo de cambio que la ley busca evitar y que la encuesta de Kahneman identificó como injusto: 79% rechazó que un almacén subiera el precio de productos que ya tenía en bodega.
Los packs, abonos y planes
Si vendiste un pack de sesiones, un abono o una gift card, ese cliente ya pagó por un servicio en ciertas condiciones. Lo que se pagó, se respeta.
Para planes mensuales o membresías con contrato, el artículo 16 letra a) dispone que no producen efecto las cláusulas de contratos de adhesión que permitan a una de las partes modificar el contrato a su solo arbitrio. Una cláusula del tipo "podemos cambiar el valor cuando queramos" puede no servirte de respaldo. La forma más segura suele ser aplicar el nuevo valor en la renovación, con aviso previo, y no a mitad de un período contratado. Si tu contrato tiene reglas propias de reajuste, revísalo con un abogado antes de avisar.
El precio informado en todos lados
El artículo 30 exige informar el precio total del servicio, con impuestos incluidos, de un modo claramente visible que permita al consumidor ejercer su derecho a elegir antes de contratar. La misma obligación aplica a los sitios web donde se ofrecen los servicios.
En la práctica, el día que cambia el precio tienen que cambiar todos: la lista del local, tu página de reservas online, tus redes, Google y cualquier mensaje automático que incluya valores. Un precio antiguo publicado en un canal y otro cobrado en caja es, además de un problema legal, la forma más rápida de generar un reclamo.
Cuándo, por dónde y a quién avisar primero
No existe un estudio que fije la anticipación ideal para un negocio de servicios. Como criterio práctico, dos a cuatro semanas permiten que la mayoría de tus clientes habituales se entere antes de su próxima cita, sin que el aviso se olvide.
Lo que sí conviene es no tratar a todos igual. Si ya tienes tus clientes agrupados por frecuencia, como explicamos en la guía de segmentación de clientes, el aviso se ordena solo:
Tipo de cliente | Cómo avisar | Cuándo |
|---|---|---|
Frecuentes (vienen cada mes o cada pocas semanas) | Mensaje personal por WhatsApp o en persona, de quien los atiende | Primero, tres a cuatro semanas antes |
Con pack, abono o plan vigente | Mensaje personal que aclare qué se respeta y desde cuándo cambia | Junto con los frecuentes |
Ocasionales o que no vienen hace tiempo | Aviso general: redes, correo o al momento de reservar | Dos semanas antes |
Clientes nuevos | Solo el precio nuevo, visible al reservar | Desde la fecha del cambio |
Tu equipo | Reunión breve con el motivo, la fecha y qué responder | Antes que todos los clientes |
El orden importa por una razón simple: tus clientes frecuentes son los que más pierdes si se van y los que más se molestan si se enteran en la caja o por una historia de Instagram.
Mensajes de ejemplo para avisar un alza
Estos mensajes siguen lo que sugiere la evidencia: una razón breve y verdadera, la fecha, lo que se respeta y lo que no cambia. Ajusta el tono a tu negocio y reemplaza lo que está entre corchetes.
WhatsApp personal a un cliente frecuente
Hola, [Nombre]. Te quería avisar a ti antes que a nadie: desde el [1 de enero] actualizo mis precios. El [servicio] pasa de $[precio actual] a $[precio nuevo]. No subía desde [mes y año], y en este tiempo subieron mis costos. Tu hora del [fecha] se mantiene con el precio actual. Gracias por seguir viniendo, nos vemos el [día].
Funciona porque es personal, avisa antes, da una razón en una frase y respeta lo reservado sin que el cliente tenga que preguntar.
Aviso general por correo o redes
Desde el [1 de enero de 2027] actualizamos nuestra lista de precios. Las reservas hechas antes del [fecha] mantienen su valor, aunque la atención sea en enero. Los packs y abonos vigentes se respetan hasta que se usen. Seguimos con el mismo equipo, los mismos horarios y la reserva online de siempre. Puedes ver la nueva lista en [enlace a tu página de reservas].
No pidas perdón ni des un porcentaje en el titular. Informa la fecha, lo que se respeta y dónde ver los precios.
Cartel en recepción
Nueva lista de precios desde el [1 de enero]. Si reservaste antes del [fecha], pagas el valor que viste al reservar. Pregúntanos si tienes dudas.
Corto, visible y coherente con lo que dice tu página online.
Mensaje a clientes con pack, abono o plan
Hola, [Nombre]. Te escribo porque desde el [1 de enero] cambian nuestros precios. Tu [pack/abono] de [número] sesiones se mantiene tal como lo pagaste: te quedan [número] y puedes usarlas hasta el [fecha de vencimiento original]. Si después quieres renovarlo, el nuevo valor será $[precio nuevo]. Cualquier duda, me escribes.
Lo importante es que el cliente no tenga que preguntar si "pierde" lo que ya pagó.
Respuesta a un cliente que reclama
Te entiendo, [Nombre], y gracias por decírmelo. Ajustamos precios porque [razón real en una frase], y no subíamos desde [fecha]. Tu reserva del [fecha] se mantiene con el valor anterior. Si quieres, te puedo ofrecer [alternativa real: un servicio más corto, otra profesional, otro horario], para que lo veas.
No discutas el porcentaje ni ofrezcas un descuento en caliente. Reconoce, explica una vez y ofrece una alternativa solo si existe. Si das descuentos para compensar, mira primero lo que cuesta realmente en la guía sobre vender más sin descuentos.
Guión para el equipo
"Sí, desde el [1 de enero] actualizamos precios. Tu hora de hoy es con el valor anterior porque la reservaste antes. La nueva lista está en [lugar]. Si quieres, te dejo agendada tu próxima hora."
Quien atiende es quien recibe la pregunta. Si cada persona del equipo responde distinto, el mensaje se rompe. Dales la fecha, la razón y esta respuesta antes de que el primer cliente pregunte.
Errores que hacen perder más clientes que el alza
- Enterarse en la caja. Es el escenario que más se parece al "precio de la mercadería en bodega" de la encuesta de 1986. El cliente no siente que se subió un precio; siente que se le cambió el trato.
- Cobrar distinto de lo que se vio al reservar. Además del problema legal, es un reclamo casi seguro.
- Disculparse demasiado. Un mensaje que suena culpable invita a negociar. Una razón breve y una fecha comunican que es una decisión tomada con cuidado.
- Subir mucho de una vez después de años sin tocar precios. Como explicamos en el artículo sobre la cotización del 3,5%, los ajustes graduales suelen ser más fáciles de explicar que un salto grande.
- Olvidar un canal. La lista nueva en el local y la antigua en la página de reservas, o al revés.
- Mezclar el aviso con una promoción. Si el mensaje informa un alza y en la línea siguiente ofrece un descuento, el cliente recuerda el descuento y espera que se repita.
Cómo saber si el aviso funcionó
El alza no se mide el día que la anuncias, sino en las semanas siguientes. Lo que conviene revisar es si tus clientes frecuentes volvieron dentro de su ciclo habitual. Si una clienta venía cada cinco semanas y ya pasaron ocho, es una señal temprana.
Para eso necesitas el historial de reservas de cada persona. En Zagenda, la ficha de cada cliente reúne sus datos, sus reservas anteriores, los cambios registrados y las notas del equipo, lo que permite revisar quiénes vienen con más frecuencia antes de avisar y quiénes no han vuelto después del cambio. Un mensaje personal a tiempo a quien no volvió suele recuperar más que cualquier descuento general.
Referencias
BioBioChile. 2026. El IPC de septiembre varió un 0,4%: caen los seguros, suben los combustibles y el suministro eléctrico. Consultado el 8 de octubre de 2026 en https://www.biobiochile.cl/noticias/economia/actualidad-economica/2026/10/08/el-ipc-de-septiembre-subio-un-04.shtml
Damavandi, H., Antia, K. D. y Kopalle, P. K. 2026. Cushioning the Blow: Reducing Customer Attrition in Response to Price Increase Notifications. Journal of Marketing. Consultado el 8 de octubre de 2026 en https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/00222429261451752
Homburg, C., Hoyer, W. D. y Koschate, N. 2005. Customers' Reactions to Price Increases: Do Customer Satisfaction and Perceived Motive Fairness Matter? Journal of the Academy of Marketing Science 33, 1, 36-49. Consultado el 8 de octubre de 2026 en https://doi.org/10.1177/0092070304269953
Kahneman, D., Knetsch, J. L. y Thaler, R. H. 1986. Fairness as a Constraint on Profit Seeking: Entitlements in the Market. The American Economic Review 76, 4, 728-741. Consultado el 8 de octubre de 2026 en https://eml.berkeley.edu/~saez/course131/Kahneman-FairnessConstraintProfit-1986.pdf
Servicio Nacional del Consumidor. s. f. Ley N° 19.496, artículo 12. Consultado el 8 de octubre de 2026 en https://sernac.cl/portal/609/w3-propertyvalue-58700.html
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Servicio Nacional del Consumidor. s. f. Ley N° 19.496, artículo 30. Consultado el 8 de octubre de 2026 en https://sernac.cl/portal/609/w3-propertyvalue-58774.html
University of Tennessee, Knoxville, Haslam College of Business. 2026. UT Haslam Researcher Finds Messaging Matters in Price Increase Notifications. Consultado el 8 de octubre de 2026 en https://haslam.utk.edu/news/ut-haslam-researcher-finds-messaging-matters-in-price-increase-notifications/



